La EXPOSICION “a todo tren”, que se celebra en el Museo del Ferrocarril hasta el 15 de abril, es una recopilación de material ferroviario en miniatura, fundamentalmente en escala 1.87. La muestra constituye un auténtico recorrido histórico a través del material móvil español de todos los tiempos.
(02/12/2007)
La circunstancia más relevante de este acto reside en el contenido de la colección, ya que se trata de una de las más notables del mundo y, sin duda, la más importante referida a material español. Esta gran recopilación de trenes miniatura se debe a Salvador Martínez Franco que, impulsado por su gran afición por el modelismo ferroviario, ha ido reuniendo a lo largo de más de treinta años, las piezas que ahora pueden ser admiradas en el Museo del Ferrocarril.
En principio, fueron los modelos comerciales los que sirvieron de punto de partida a esta colección pero, tratando también de incorporar las piezas que ya habían dejado de fabricarse. Así, las referencias de marcas desaparecidas, como Garvi, Jyesa, Paya o Viquim, volvieron a reunirse prácticamente al completo. En algunos casos, la búsqueda fue tan exhaustiva que la colección de los cotizados vagones de chapa de Electrotrén, construidos en los años cincuenta es incluso más numerosa que la que posee el propio fabricante.
Los modelos ubicados ahora en la nueva sala de infraestructura del Museo del Ferrocarril de Madrid son sólo una parte de la colección de “A Todo Tren”. Sería tan impensable como ineficaz tratar simplemente de enumerar todas las piezas expuestas. Para ofrecer una idea de su tamaño, se puede mencionar que ha sido necesario disponer unas cincuenta vitrinas para alojar las locomotoras coches y vagones que se acompañan de datos históricos y técnicos y fotografías de los vehículos reales. swiss replica watches
Como es lógico, todos los sistemas de tracción están representados pero, al igual que ocurre con el tren real, son las locomotoras de vapor las más espectaculares. Son estos modelos los de mayor presencia, estando construidas, en su mayor parte en latón, algunas de ellas con su superficie pulida y sin pintar, lo que permite apreciar mejor todos los detalles. Las procedencias son muy variadas, incluyendo a prestigiosos modelistas y marcas artesanas. Así, por ejemplo, se encuentra, prácticamente en su totalidad, la producción de Forné y todas las referencias de ATF, Keyser, Model-loco y Renvera o las producciones especiales de comercios como Cavall de Ferro, Mabar o Rocafort. Quizá la pieza más espectacular de la colección es una locomotora tipo “Confederación”, construida por Carles Folch en 1993, que obtuvo un meritorio galardón en la máxima categoría modelística en la Eisenbahn Modellbau de Lucerna, concurso organizado por la asociación Eisenbahn Amateur y el Museo Suizo de Transportes.
Automotores
En cuanto a locomotoras más modernas, puede decirse que están representadas todas las series existentes en el parque de Renfe. En este caso, además del latón, aparecen otras materias primas como el plástico o la resina, siendo destacable, sobre todo, la considerable presencia de composiciones autopropulsadas inéditas. De este tipo de material, entre otros, puede contemplarse una vitrina con una numerosa muestra de automotores diesel que, procedentes de las antiguas compañías, pasaron a integrarse en Renfe. El Talgo II, los trenes TAF y TER y los “camellos” series 592, 593 y 597, también cuentan con excelentes reproducciones. Igualmente, las unidades eléctricas como las series 440 y 447, los Electrotrenes 432, 443 y 444 aportan su nota de colorido, destacando dentro de este grupo, las excelentes réplicas de las “suizas” de la serie 436, realizadas totalmente utilizando el plástico como material base.
El material de viajeros incluye antiguos coches de madera, así como las series más modernas en todas sus versiones de decoración, incluyendo una composición del “Al Andalus”.
Pero no todas las piezas expuestas corresponden al parque de Renfe, ya que en algunas vitrinas, clasificadas por comunidades autónomas españolas, se encuentran diversos modelos de ferrocarriles privados o de vía estrecha. Entre otros, el “Irati” del ferrocarril Vasco-Navarro, los “Brill” de Catalanes, la locomotora “Andorra” del Andorra-Escatrón, el ferrocarril de cremallera de Ribes-Nuria, locomotoras del ferrocarril del Langreo, el Ponferrada-Villablino o el tranvía de Madrid a El Pardo son algunos ejemplos. Sobre vía H0 (16,5 mm.), pero en escala 0e, hay una curiosa reproducción, totalmente metálica y sin pintar, de la locomotora de vapor de cremallera núm. 2 del ferrocarril de Monistrol a Monserrat.
También las grandes empresas siderúrgicas o las dedicadas a la construcción y mantenimiento de infraestructuras ferroviarias cuentan con una importante muestra de su material privado de tracción, con modelos de locomotoras de Aceralia, Comsa, Vias y Construcciones S.A., J. Guinovart S.A., Tecsa, etc.
Como complemento, dos maquetas funcionales que recrean ambientes castellanos y gallegos, también pertenecientes a “A Todo Tren” y una tercera que refleja, simbólicamente, la línea de Madrid a Aranjuez, cuya efeméride ha motivado esta exposición y que recorre el tren Real remolcado por la “Madrileña”.