Electrotrén viene comercializando desde noviembre de 2002 uno de los modelos más anhelados por los aficionados españoles, el Talgo III, que se incorpora a la gama ya disponible de ese tipo de trenes.
(06/01/2003)
Las primeras pruebas realizadas en vía con un tren Talgo datan de octubre de 1942, con el prototipo Talgo I. En 1950 entra en servicio comercial el Talgo II y en 1964, se establece la primera relación, entre Madrid y Barcelona con un Talgo III, remolcado por una locomotora de la serie 352. Desde entonces, estos trenes han surcado la red ferroviaria ibérica, manteniendo su esquema de decoración original, con ligeras variaciones en las inscripciones debidas a su integración en las unidades de negocio de Renfe, Largo Recorrido inicialmente y Grandes Líneas después. Durante bastante tiempo las locomotoras de la serie 352 (10 unidades) tuvieron la exclusiva para remolcar estas unidades, y contaron años más tarde, con la colaboración de la serie 353 (cinco unidades), en ocasiones, circulando bajo catenaria en todo el recorrido. Años más tarde, se adapta el material motor más moderno para poder dar tracción a los "Talgos" y así han podido verse trenes remolcados por locomotoras de las series 321, 333, 269, 276 y 252.
Desde noviembre de 2002, Electrotren ha empezado a distribuir entre los comercios la reproducción del Talgo III de Renfe, en escala 1:87, y ahora que ya es una realidad la disponibilidad de una esmerada versión del Talgo III, puede ser una buena ocasión para repasar algunas de las diferentes etapas, tentativas y antecedentes que han surgido alrededor de la fabricación de esta composición en miniatura.
Desde la puesta en circulación del Talgo III real, la ausencia de alternativas comerciales para poder contar con una reproducción miniatura animó a algunos aficionados al modelismo ferroviario a desarrollar sus propios modelos. Las principales dificultades en la construcción artesanal de este tren residen en simular la chapa ondulada y en el sistema de rodadura articulada. Actualmente, con la existencia de las planchas de poliestireno estriado de marcas como Evergreen, el primero de los problemas tendría fácil solución. En cuanto al acoplamiento, no quedaba más remedio que ingeniar un mecanismo que permitiera la pivotación de los coches. Probablemente, muchos de estos proyectos nunca llegaron a materializarse, pero otros si llegarían a buen término.
Adelantándose a las marcas especializadas en trenes miniatura, Valtoy, fabricante de juguetes, hace la primera reproducción comercial de un tren Talgo, aunque no resulta válida para circular por vías de H0, ya que se trata de una composición destinada a niños, equipada con ruedas sin pestaña y construida en hojalata estampada. Las dimensiones se aproximan a las correspondientes a la escala H0, si bien son sensiblemente mayores, fundamentalmente en la anchura de los coches. Pese a ello, sustituyendo los ejes originales por otros normalizados, este tren podría haber circulado por vía de 16,5 milímetros, pero desentonaría con el resto del material móvil ya que su aspecto es el de un juguete y no el de un modelo en miniatura.
Fracaso
Curiosamente, el primer intento serio por llevar a cabo una reproducción del Talgo III en escala H0 procede de Electrotren, al principio de la década de los años setenta. Entonces, todavía en su modesta fábrica de la calle Juan Pradillo, se inicia el desarrollo de una composición, incluyendo una locomotora de la serie 352. Una de las primeras "presentaciones en sociedad" de este proyecto y probablemente la única, tuvo lugar en una exposición de trenes miniatura que se celebró en el vestíbulo de la estación de Renfe-Recoletos, en diciembre de 1971. En esta ocasión, se exponía un prototipo procedente de las pruebas de moldeo, compuesto por las carrocerías de una locomotora y varios coches, sin pintar y sin bastidores, rodajes ni enganches. En estas fechas, en las que la oferta de material ferroviario español era significativamente más reducida que en la actualidad, se trataba de un acontecimiento muy especial. Pese a la expectación generada, este proyecto no tuvo continuidad y han tenido que transcurrir más de 30 años para que, con un nuevo diseño, se culmine la obra.
Con la llegada de la marca Ibertren, el mundo del tren miniatura español sufre un gran impulso, fundamentalmente la escala N, siendo el Talgo su referencia más brillante. Algún tiempo después Ibertren también irrumpe en la escala H0 y el Talgo también se construye en escala 1:87. Pero la composición en la que se inspira Ibertren para construir sus modelos en miniatura no es el Talgo III habitual en los recorridos nacionales, es una rama especial, puesta en servicio en 1969, dotada de sistema de rodadura variable, denominada Talgo RD, asignada al recorrido Barcelona Ginebra, con la denominación comercial "Catalán Talgo" y que llegó a estar catalogada dentro del selecto grupo de trenes internacionales TEE (Trans Europ Expres).
Aunque de estética similar, entre el Talgo III y el "RD" existen significativas diferencias de aspecto exterior, como es el hecho de que la altura de las ventanillas es mayor en el "RD" y, por tanto, la banda roja longitudinal es más ancha, así como que las ventanillas de las puertas y los servicios son rectangulares, en lugar de la característica forma circular de los Talgo III. Los coches extremos también presentan importantes diferencias; en el Talgo III, un extremo es un furgón de equipajes y el otro un coche de segunda clase, mientras que en el "RD" ambos coches extremos son furgones generadores.
Los motivos por los que Ibertren eligió la versión internacional en lugar de la clásica forman parte de la estrategia de esta desaparecida marca aunque, sin poder afirmarse con certeza, se intuye que pudo ser debido a que fabricando la versión que circulaba por Francia y Suiza, los aficionados de estos países tendrían un interés que favorecería las oportunidades de exportación. En cualquier caso el hecho de Ibertren fabricara en su día el Talgo RD y que, actualmente Electrotren ofrezca ahora el Talgo III, se ha convertido en una ventaja para los aficionados al material español, al existir la posibilidad de poder contar con dos trenes diferentes.
Analizando el modelo que ahora fabrica Electrotren, pocos comentarios pueden hacerse, salvo que está en línea con el nivel de calidad de esta marca. Funcionalmente, la amplia experiencia adquirida por Electrotren con los modelos anteriores del Talgo Pendular, permiten garantizar una circulación segura en trazados de cualquier tipo. Como única observación, la carencia de iluminación.
Aunque estéticamente las locomotoras más adecuadas para remolcar esta composición serían las de las series 352 y 353, decoradas en exclusiva para este tipo de trenes, actualmente no resulta fácil poder conseguir estos modelos. La serie 352 fue producida por Ibertren pero, al haber transcurrido mucho tiempo desde la desaparición de esta marca, sólo es posible su adquisición a través del mercado de segunda mano. En cuanto a la serie 353, hay que recurrir a las soluciones artesanales, ya mencionadas en anteriores ocasiones desde estas páginas.
Actualmente, lo más habitual es ver los trenes Talgo remolcados por locomotoras eléctricas, fundamentalmente de las series 269 y 252. La gama de locomotoras de la serie 269 que Electrotren incluye en su catálogo y la versión en color amarillo-gris de la 252 de Lima, pueden servir para complementar brillantemente esta composición.
Compatibilidad
Con la incorporación del Talgo Pendular a las relaciones que requieren cambio de ancho, las composiciones de Talgo RD se retiran de los recorridos internacionales, utilizándose en ocasiones como refuerzo de trenes Talgo Pendular y, aunque no es muy frecuente, a otras de Talgo III. En el caso de las reproducciones en miniatura de estos trenes, no existe ningún problema de incompatibilidad entre las ramas, al efectuarse la unión mediante los coches extremos que, en ambos casos, están equipados con enganches universales. Estéticamente, aunque el acabado de la versión de Electrotren es sensiblemente superior, tampoco existen diferencias muy apreciables. El sistema de acoplamiento entre los coches es totalmente diferente en los modelos de Ibertren y Electrotren, lo que no supone ningún inconveniente ya que, en la realidad, este material no puede mezclarse por razones técnicas.
Si bien, la reproducción llevada a cabo por Electrotren está más detallada, el Talgo RD de Ibertren puede compartir vía con él con toda dignidad, ya que su acabado también resulta acertado. En lo relativo al comportamiento dinámico, las ventajas del modelo de Electrotren resultan más evidentes, no por que el modelo de Ibertren pueda considerarse deficiente, si no por que la estabilidad de toda la gama de los trenes Talgo de Electrotren es excepcional.
Furgón
En los trenes Talgo RD, los coches extremos son furgones generadores, de uno y dos ejes, que suministran la energía necesaria para mantener el alumbrado y el aire acondicionado, aunque la locomotora no esté acoplada. En el caso del Talgo III, la composición no cuenta con furgón generador, siendo la locomotora la encargada de dotar a los coches de estos servicios. Al incorporar material de tracción eléctrico, Renfe decidió dotar a estos trenes de un sistema que, en situación de estacionamiento, permitiera alimentar el tren desde la tensión de catenaria, para lo que encargó la fabricación de furgones equipados con un pantógrafo estático que, necesariamente se baja antes de que el tren inicie cualquier movimiento. Estos vehículos especiales, popularmente conocidos como los "mansos", por ir siempre delante de la composición, no están incluidos en la actual oferta de Electrotren y, de momento, no está prevista su fabricación. Para suplir esta carencia, algunas de las marcas españolas de modelismo artesanal (A2M, M.I. y T., Raolva) ofrecen, totalmente terminado o en forma de "kit" de montaje, una reproducción en resina. El montaje de esta pieza es sencillo, pero dado que está desarrollada a partir de elementos de los furgones del Talgo RD de Ibertren, la anchura de la zona lisa de los laterales que va pintada en color rojo, es más ancha que la del Talgo III, por lo que puede desentonar con el resto de los coches.
En esta primera referencia de Electrotren del Talgo III se ha optado por la versión original (época 4). Probablemente, sobre estos coches se realizarán en el futuro las restantes variaciones de decoración (incorporación de logotipos de Grandes Líneas y cambio de clasificación de primera/segunda a turista/preferente). En cualquier caso, los aficionados españoles pueden sentirse satisfechos de poder contar con un buen número de versiones de estos singulares trenes (Talgo RD, Talgo III, Talgo Pendular, Talgo 200, Talgo Trenhotel, Talgo LR, Talgo Renfe+SNCF, Talgo Amtrak) y, si se sigue manteniendo el acuerdo de licencia de fabricación exclusiva entre Electrotren y Patentes Talgo, S.A., ¿tardarán mucho tiempo en estar disponibles el Talgo XXI o el Talgo 350?