Vagones de bordes convencionales y suplementados, su construcción

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(07/03/2002) 

Vagones de bordes convencionales y suplementados, su construcción

Partiendo de un modelo de Electrotren, es posible construir de forma sencilla, dos nuevos tipos de vagones, de bordes convencionales y paredes de chapa o con bordes suplementados. Las dos opciones cuentan, además, con varias posibilidades de decoración.

Modelismo A lo largo de su periodo activo, el parque de vagones de Renfe ha sufrido importantes modificaciones para adaptarlo a las necesidades de un transporte ferroviario de mercancías cada vez más especializado. Este hecho ha provocado que numerosos vagones de uso universal, como los cerrados y de bordes, pierdan utilidad en favor de otros más adaptados a los distintos tipos de carga.
Una de las soluciones adoptadas por Renfe consistió en realizar transformaciones en vagones que, en ocasiones, permitieron utilizar tan solo el bastidor, para crear nuevas series de vagones especializados. Otras veces, las modificaciones fueron más simples y se limitaron a incorporar nuevos elementos o accesorios (anclajes para contenedores, calces para fijación de automóviles, teleros, etc.).
Uno de estos casos es la transformación realizada sobre vagones de bordes convencionales del tipo X1, suplementando sus bordes para incrementar la capacidad de carga cuando se utilizan mercancías de bajo peso y gran volumen, como es el caso del transporte de madera en rollizos. Esta adaptación fue realizada durante los años 1987 y 1988, partiendo de la serie X 388.152 a 389.998, construida inicialmente entre 1958 y 1965, dando lugar a la nueva serie X 380.000 a 380.999. La modificación consistió en incrementar los bordes desde una altura inicial de 1,15 metros hasta 2 metros, respetando los laterales y testeros originales del vagón y añadiendo una nueva estructura soldada. El resultado estético de esta operación no puede calificarse de brillante y, en el argot ferroviario, a estos vagones se les conoce como los "recrecidos", pero los resultados prácticos son evidentes ya que, prácticamente, se duplica la capacidad de carga.
Desde le punto de vista del modelista ferroviario, este tipo de transformaciones permite incrementar las posibilidades de disponer de distintos tipos de vagones, a veces, con modificaciones muy sencillas, obteniendo así modelos exclusivos que suelen ser el orgullo de sus poseedores. Afortunadamente para los aficionados españoles, el amplio catálogo de Electrotren destinado a vagones de Renfe permite disponer de varios puntos de partida para llevar a cabo las mismas modificaciones que, en su día, se llevaron a cabo con los vagones reales.

Posibilidades

Para reproducir en miniatura el mismo proceso realizado por Renfe, es necesario partir de un vagón de bordes del tipo X1. Existe un modelo comercial de Electrotren similar, pero se trata de un ejemplar de la serie X 385.001 a 385.600, cuya diferencia consiste en que las paredes son de tablas de madera en lugar de chapa, lo que añade una cierta dificultad a la transformación, aunque presenta la ventaja de que, una vez realizada, podrían conseguirse dos nuevos tipos de vagones, uno de bordes convencionales de paredes de chapa y otro de bordes suplementados.
ModelismoEl trabajo del modelista debe comenzar por eliminar las cuatro vigas de refuerzo oblícuas de cada lateral, respetando los tramos verticales. Esta labor puede realizarse con una cuchilla y una lima plana, no importando que la superficie quede con algunas irregularidades ya que posteriormente quedará tapada.
Seguidamente, hay que modificar las paredes que simulan tablas del modelo de Electrotren por otras que reproduzcan las de chapa. En esta fase existen dos opciones con distintos grados de rigor y dificultad ya que las planchas de chapa de cada uno de los paneles del vagón no son totalmente planas, sino que tienen un ligero preformado por estampación en forma piramidal. En este punto es donde se centra la principal dificultad del modelo en miniatura, ya que reproducir estas superficies requiere una cierta minuciosidad. La otra alternativa consiste en no reproducir la forma convexa de los paneles y considerar que se trata de chapa plana ya que, frecuentemente, con el paso del tiempo y debido al propio uso del vagón con cargas de minerales, chatarra, etc., las chapas sufren deformaciones y abolladuras que tienden a hacer desaparecer la forma inicial.
En cualquier caso, se trata de tapar la superficie de tablas con un material que simule la chapa, para lo que puede utilizarse plancha de plástico muy fina de unos 0,2 milímetros de espesor que, una vez cortada a las dimensiones adecuadas a cada uno de los paneles, se fija con pegamento para poliestireno. La zona correspondiente a las puertas no requiere ninguna modificación ya que es idéntica en las dos versiones del vagón.
Quienes prefieran la alternativa más rigurosa reproduciendo la forma de los paneles, pueden utilizar también plancha de poliestireno muy fina y, una vez cortadas las piezas a sus dimensiones exactas, hay que practicar dos cortes con una cuchilla de modelista en las diagonales de cada rectángulo, procurando que dicho corte permita doblar ligeramente el plástico hacia la cara interior sin que llegue a partir. De esta forma, habrán quedado marcadas por la cara opuesta al corte unas nerviaciones que simulan la forma piramidal de la chapa. Esta operación es laboriosa ya que hay que realizarla para un total de veinte paneles (siete de cada lateral y tres de cada testero) y es posible que, en más de una ocasión, el plástico llegue a partirse si el corte ha sido muy profundo.
Existe una tercera opción que podría denominarse como "envejecida", consistente en reproducir la degradación del vagón con el uso ya que, como se mencionó anteriormente, estos vagones presentan numerosas abolladuras e irregularidades. Para ello, bastaría con sustituir la plancha de plástico por una delgada lámina metálica, preferentemente autoadhesiva. La cinta metálica adhesiva se utiliza, entre otras, en la fabricación de conducciones de aire acondicionado y puede adquirise en almacenes especializados. De no disponerse de ella, también puede emplearse simple papel de aluminio doméstico pegado con adhesivo de contacto. En ambos casos, la superficie no quedará perfectamente lisa, presentando unas pequeñas irregularidades que simularán convincentemente los efectos del duro cometido de estos vagones.
Las aristas de la caja del vagón original están equipadas con perfiles en ángulo dotados de remaches para sujetar las tablas. En la nueva versión no existen estos remaches debido a que la unión entre los laterales y los testeros se realiza por soldadura. Por tanto, deben limarse estos remaches y, para conseguir un mejor acabado, se incorpora un perfil de Evergreen de 1,5 milímetros (ref. 291 "Angle") que además va a permitir un mejor alineamiento con las aristas de las parte suplementada. En este caso, se han incorporado los ganchos laterales al tratarse de una antigua referencia de Electrotren. En los modelos actuales (refs. 1123, 1224) ya está equipado.
Con cualquiera de las alternativas descritas, se habrá conseguido reproducir una nueva versión del vagón de bordes X1 de chapa, quedando pendiente la decoración, que se tratará más adelante.

Bordes

A partir de este modelo ya es posible realizar la misma transformación que en la realidad, construyendo la estructura superior con plancha y varillas de poliestireno. En este caso, se ha desarrollado una pieza independiente que se fija al vagón inicial por ajuste, para lo que se ha construido un paralepípedo, abierto en su cara superior, de plancha de 0,5 milímetros con las dimensiones interiores de la caja del vagón y con los bordes que sobresalgan 9 milímetros por encima del borde. Una vez encajada esta pieza en la caja del vagón se pegan unos rectángulos de plancha de poliestireno de 0,5 milímetros de espesor y de unas dimensiones de 102x9 milímetros. para los laterales y 27,5x9 para los testeros, de forma que la nueva superficie sea una continuación de la original del vagón. Si se pretende que la parte suplementada pueda ser extraíble, hay que tener la precaución de impedir que el pegamento llegue a los bordes.
Sobre las puertas laterales hay una viga, en forma de "U" que puede simularse con un perfil de esta misma forma (Evergreen ref. 261 "Channel"), que también se utilizará para los refuerzos verticales que se apoyan en el centro de estas vigas. En las aristas se pegan unos trozos de perfil en "L" (Evergreen ref. 291 "Angle") y en los bordes superiores, tanto en los laterales como en los testeros, otro perfil en ángulo de la misma referencia. Las vigas verticales son varilla de 0,5x0,75 milímetros (Evergreen ref. 121) Con esto, la transformación del vagón puede darse por finalizada.
Del vagón de bordes medios de paredes de chapa, han existido varias versiones de decoración. Inicialmente, estos vehículos estaban pintados en color gris, pasando más tarde al color rojo oxido empleado por Renfe durante muchos años en todo su material de mercancías. Con la creación de la Unidad de Negocio de Cargas, se implantan los nuevos colores corporativos en tonalidades verde y gris. En cada caso, las inscripciones han sufrido variaciones que permiten clasificar este vagón dentro de as épocas 3, 4 y 5, según los criterios N.E.M. En las rotulaciones iniciales, además de las inscripciones técnicas (cuadro de taras y cargas, dimensiones, freno, rombos de velocidad, etc.) la referencia a Renfe se realizaba mediante las siglas "R.N.". En la decoración en rojo oxido han convivido las inscripciones iniciales, la incorporación de la matriculación UIC, con el logotipo de Renfe en amarillo-azul y el logotipo posterior en color blanco con letras mayúsculas.
En la versión con bordes suplementados, solamente se han empleado las decoraciones en rojo óxido y verde-gris, incluyéndose siempre la matriculación UIC.
Entre las amplias cartas de colores de los fabricantes de pinturas para modelismo, no es fácil encontrar una tonalidad adecuada para reproducir el color rojo óxido de Renfe. Por ello, en este caso, se ha recurrido a mezclar el rojo satinado 174 de Humbrol con el negro 85 de esta misma marca, en una proporción aproximada de 7 a 3. Para el color verde puede emplearse la referencia 131 de Humbrol y para el gris la 125.
Para las inscripciones no existe ninguna referencia de calcas en el mercado para estas series de vagones. Para rotular los modelos fotografiados, se ha utilizado un método "artesano" para construir calcas de película autoadhesiva, que no es válido para una producción numerosa.
Como ocurre con la mayor parte de vagones de Renfe construidos con anterioridad a los años setenta, de cada tipo existían versiones con y sin garita de guardafreno. Esta circunstancia también se produce con los vagones de bordes de la serie X-388.000, aunque todos perdieron la garita permaneciendo la plataforma y contando, lógicamente, con una caja más corta ya que el bastidor era idéntico en todos los casos. Como consecuencia de esto, algunos de los vagones de borde suplementados transformados posteriormente, también disponen de plataforma y caja reducida. La posibilidad de acortar las cajas de vagones de mercancías para conseguir las versiones de plataforma o garita puede aplicarse a estos casos, aunque el desarrollo de este tipo de transformaciones puede ser tema para otra ocasión, ya que cada caso precisa tener que recurrir a ciertos trucos para conseguir resultados lo más precisos posibles.
En el caso de los vagones de bordes convencionales, la mercancía podía ser de todo tipo, por lo que las posibilidades de reproducir las cargas en miniatura son ilimitadas. Una de las opciones más sencillas y más vistosas es simular cargas de mineral, utilizando para ello los materiales destinados al balasto, de los que existen diferentes tonalidades y tamaño. Para construir cargas de "quita y pon", basta con construir una caja de cartulina o de cualquier otro material que ajuste en el vagón, pegando en su parte superior y de forma irregular el material elegido.
Los vagones de bordes "recrecidos" tienen un cometido más específico y aunque pueden ser utilizados eventualmente para otro tipo de cargas, su utilización principal es para el transporte de madera en rollizos, que puede ser reproducida en miniatura de forma similar pero utilizando pequeñas ramitas secas que, a escala 1:87, tengan equivalencia con troncos y ramas de árboles.