Un tren eléctrico, una composición o bien un simple accesorio, pueden convertirse en el regalo ideal para estas Navidades, Tanto para los aficionados como para los que aún no cuentan aún con ninguna pieza, pero añoran montar la maqueta de sus sueños, ésta puede ser una estupenda ocasión para iniciarse en el apasionante mundo del modelismo.
(06/12/1997)
Los regalos y, en concreto, los navideños, si bien son una forma de intercambio de afectos e ilusiones, a veces, son una fuente de problemas cuando parece que ya se han agotado todos los regalos clásicos y se busca con desesperación algo que realmente suponga una auténtica sorpresa para el destinatario del obsequio. Cuando éste es aficionado a algún tema concreto, como es el caso del modelismo ferroviario, se genera, frecuentemente, un conflicto entre el emisor y el receptor del regalo como consecuencia de las visiones antagónicas que dan lugar a razonamientos enfrentados sobre el mismo fenómeno. Así, el destinatario del regalo está convencido de que gracias a su afición a los trenes miniatura, no deberá existir ningún problema para elegir sus regalos, pues hay referencias en los catálogos muy apetecibles y que, además, con tanta variedad, es posible adaptarse a cualquier presupuesto. Por su parte, el regalador opina que con tantos trenes que hay en la casa y con lo "raritos" que son los aficionados con sus preferencias, es prácticamente imposible acertar con una pieza que sea del total agrado del receptor o que no esté repetida. Así que si el lector habitual de esta página se encuentra reflejado, este artículo puede resultarle útil a la hora de regalar a su pareja, padres, hijos, abuelos, amigos, etc., ya que, en esta ocasión, se incluyen algunas sugerencias destinadas fundamentalmente a ellos.
Iniciación
Son muchos quienes, aunque todavía no tengan trenes, llevan latente el espíritu del aficionado, quizá desde la infancia, por lo que las fechas navideñas pueden ser un buen momento para materializar las ilusiones de muchos años. Para ellos, la mejor fórmula es recurrir a las llamadas cajas de iniciación que cuentan con todos los elementos básicos (locomotora, vagones, vías y transformador) para arrancar lo que, con el tiempo, puede llegar a ser una gran maqueta o una gran colección. Evidentemente, los niños son también los destinatarios idóneos de este tipo de artículos, ya que los fabricantes procuran aportar una presentación atractiva y unas instrucciones sencillas para el montaje del circuito. Generalmente, las cajas de iniciación ofrecen unas condiciones económicas muy ventajosas con respecto a los precios de este mismo material adquirido por separado.
La premisa esencial, a tener en cuenta por quien no tiene nociones sobre modelismo ferroviario y se propone adquirir una caja de iniciación o cualquier accesorio, es la escala. Las más frecuentes en el comercio son la N (1:160) y la H0 (1:87), con anchos de vía de 9 y 16,5 milímetros, respectivamente. Si no se conocen las preferencias del destinatario habrá que considerar el espacio disponible para montar la instalación que, lógicamente, podrá ser más reducido en el caso de la escala N aunque, si la persona que hará uso de los trenes es un "manitas", y presumiblemente puede acometer actividades de transformación o pintado de los modelos, es más recomendable la escala Ha. A modo de orientación puede mencionarse que una instalación básica en escala N puede requerir una superficie de 1,20 X 0,60 metros, mientras que en H0 esta área, prácticamente, se duplica, y es necesario disponer de una superficie aproximada de 2 x 1 metros. En cuanto al material móvil, una locomotora eléctrica de tamaño medio tiene una longitud de unos 80 milímetros, en tanto que esta misma pieza en escala H0 alcanzaría unos 150 milímetros. En el caso de la escala H0, surge otra variable, como es el hecho de existir dos sistemas de tracción. El más genérico es el denominado de dos carriles o de corriente continua, compatible entre la práctica totalidad de las marcas. El otro sistema, denominado de tres carriles o de corriente alterna, corresponde a la acreditada marca Marklin, y si bien puede reducir las posibilidades de utilización de locomotoras de otras marcas, presenta como principal ventaja un funcionamiento muy seguro, incluso en condiciones de instalaciones no fijas en las que se montan y desmontan las vías cada vez que se utiliza el tren. El asesoramiento del comerciante especializado puede aclarar muchas dudas en este sentido y, en cualquier caso, si no se tiene certeza en cuanto a la acogida del destinatario, conviene dejar abierta la posibilidad de tener que efectuar un cambio en función de posteriores decisiones.
En función de su contenido, el precio de las cajas de iniciación puede oscilar entre las 15.000 y las 60.000 pesetas, tratándose en cualquier caso de marcas de suficiente prestigio para garantizar un correcto funcionamiento, ya que si en esta fase inicial surgen excesivos inconvenientes y dificultades puede desmoronarse prematuramente la afición.
Una opción siempre presente para regalar a los ya iniciados es la de locomotoras, coches o vagones, pues, dada la enorme variedad disponible, es posible adaptar cualquier presupuesto. En esta ocasión, el regalador deberá informarse previamente de la escala y el sistema de tracción utilizado y, a ser posible, de las preferencias en cuanto al estilo del material. Aquí pueden entrar factores como el tipo de tracción (vapor, diesel o eléctrico), la época predominante o bien el país al que pertenecen los modelos. Afortunadamente, en la actualidad, es posible contar con bastantes referencias de reproducciones de material de Renfe, tanto en escala H0 como en N, siendo más numerosos en escala H0, gracias a la presencia de una marca española como Electrotrén.
Una locomotora en miniatura puede encontrarse a partir de unas 10.000 pesetas, incluso menos, y no tiene prácticamente ninguna relevancia el hecho de estar realizada en escala N o H0.
El material remolcado ofrece todavía mayor variedad y posibilidades, y el riesgo de no acertar se reduce notablemente. Para los aficionados al material español existe una oferta muy amplia de vagones de mercancías y algunos de los más representativos coches de viajeros en escala H0, de todos los tipos, épocas y precios de la marca Electrotrén, que se incrementan con algunas referencias de otras marcas de importación como Roca, Lima, Jouef o Rivarossi. En escala N, la oferta de material remolcado español es más reducida y se limita a algunas referencias de Arnold y Roca. Con una perspectiva más internacional, sin limitarse a los trenes de Renfe, pueden encontrarse innumerables referencias de marcas como Marklin, Fleischmann, Trix-Minitrix, Bachmann, Liliput, Pico, Berna, etc.., aparte de las mencionadas anteriormente. Es posible adquirir vagones y coches de viajeros desde unas 1.500 pesetas y, de una forma muy gradual, pueden alcanzar precios de 10.000 pesetas o más.
Composiciones
Si se dispone de algo más de presupuesto puede elegirse una composición completa, es decir, un grupo de vehículos ferroviarios que circulan juntos en la realidad o que forman parte de un tren indeformable. Este tipo de producto tiene la ventaja de que se presenta en una caja única, lo que añade vistosidad al obsequio. Dentro de este grupo pueden incluirse algunas referencias, en escala H0, de muy reciente presentación, lo que minimiza el riesgo de que el destinatario cuente ya con ellas, a la vez que pueden ser más atractivas por lo novedoso. Este es el caso de la versión de la firma Jouef del tren "Euromed", que se presenta en una caja que incluye dos cabezas matrices y dos coches extremos (referencia 743700), que puede complementarse con los coches intermedios de esta misma composición de clase Preferente (referencia 597300)0 Turista (referencia 597200). El coste de la unidad es de 26.970 pesetas y el de cada coche adicional de 4.040. Presentada como novedad el pasa-do mes de octubre, la rama Talgo Pendular 200 de Electrotrén es otra pieza muy apreciada por la mayor parte de los aficionados españoles. La caja de arranque (referencia 3203) incluye seis vehículos, entre los que se encuentran los coches extremos imprescindibles para formar el tren; su precio es de 23.490 pesetas. En este caso también es posible ampliar la composición mediante coches de clase preferente, turista y cafetería (referencias 3221, 3222 Y 3223) por un precio de 2.940 pesetas la unidad. Otra pieza curiosa es un tranvía con decoración y publicidad inspiradas en los transportes públicos de Barcelona, de la firma Lima (referencia 208613). Su principal atractivo reside en que es el único vehículo de este tipo fabricado hasta la fecha que puede encajar en maquetas de ambiente español fabricado; su precio es de 20.710 pesetas.
De pieza
Existe otro tipo de aficionado a los trenes miniatura cuyo principal objetivo es el fabricarse sus propios modelos o bien montar los que se presentan en forma de kit. Para ellos están disponibles diferentes tipos de locomotoras de Renfe, como es el caso de la "Mataró", la "Mikado" o la "Confederación", recientemente relanzadas por Comercial BritLine o varias referencias de locomotoras de vapor y eléctricas de ATF. Estos productos se encuentran disponibles en varios comercios especializados repartidos por toda España. Se trata del conjunto de todas las piezas necesarias para montar estos modelos, fabricadas fundamentalmente en metal blanco o latón, y que requieren cierto conocimiento de las técnicas de modelismo ferroviario. Dadas las numerosas y detalladas piezas de cada kit, y al tratarse de series no muy numerosas, el coste es considerablemente más elevado que el de los equipos de plástico de barcos o aviones; también existe la posibilidad de adquirir las piezas montadas y pintadas, para lo que es preciso acudir a establecimientos muy especializados que cuentan con expertos en estas -frecuentemente complicadas- tareas. Desde unas 10.000 pesetas para un coche de viajeros y 50.000 pesetas para una locomotora son cantidades orientativas para este tipo de artículos.
Otras posibilidades son las de las cajas de montaje que incluyen piezas de resina, cuyo coste es generalmente más reducido y que, en muchos casos, están propiciados por algunos comercios que realizan su distribución en exclusiva. Como ejemplo pueden mencionarse los casos de Mabar y Rocafort de Barcelona o Bazar Matey y Model Pez de Madrid.
Quienes se encuentren en la fase de construcción de una maqueta serán muy receptivos a los regalos en forma de material de vías. Esta opción es la que permite ajustar al máximo cualquier presupuesto ya que desde el precio de un tramo de vía (entre 100 y 200 pesetas según marca) pueden irse incrementando las unidades hasta alcanzar la cifra prevista. En este apartado se pueden incluir desvíos, cruces, semáforos, elementos de señalización, etc.. En esta ocasión es esencial disponer de la información precisa sobre el tipo de vía y las previsiones de material necesario.
En los casos en los que se ha partido de una caja de iniciación, existe la posibilidad, en algunas marcas, de recurrir a las cajas de ampliación, consistentes en lotes de vías y desvíos clasificados de tal fonda que con cada conjunto se puede ir incrementando gradual y coherentemente el circuito inicial.
Finalmente si, pese a estas sugerencias, todavía no tiene las ideas claras sobre cuales serían las preferencias o necesidades de su familiar o amigo, pero se mantiene en la idea de hacer un regalo relacionado con los trenes miniatura, acuda a un comercio especializado y solicite asesoramiento o, simplemente, recurra a los accesorios: estaciones, casas, árboles, coches, figuras, fa- ralas, etc… todo un mundo en miniatura estará a su disposición con la certeza de que, para un aficionado, cualquiera de es- tos objetos le hará más ilusión que un frasco de colonia.
40 años de la juguetería González
Cuatro décadas cumple este año la juguetería González. Situada en la madrileña calle de Alcántara 32, es un establecimiento altamente especializado en trenes miniatura, bien conocido por los aficionados de la capital y de toda España.
Con este motivo se han encargado algunas piezas especiales, conmemorativas del aniversario, entre las que destaca por su espectacularidad un automóvil, totalmente metálico, con el logotipo de este comercio. Desde Vía Libre, muchas felicidades.