En la historia del modelismo ferroviario español han existido numerosos casos de adaptaciones de material de otros países a nuestros ferrocarriles. Con mayor o menor acierto, varios de los fabricantes más importantes se sintieron tentados por el mercado español y acometieron adaptaciones de las referencias de su catálogo que contaban con mayor similitud.
(08/06/1993)
Los primeros antecedentes se remontan a mediados de los años setenta, con la oferta de la firma
italiana Lima, de reproducciones en escala HO, de las series 276, 340, 316, 333, una desafortunada versión de la serie 321 de RENFE y material de viajeros de la serie 8.000. Poco más adelante, Jouef presentaba dos versiones de la locomotora eléctrica 276, en el clásico color verde turquesa y con decoración TALGO. Posteriormente, es Roco quien ofrece, en escala 1 :87, unos cuidados modelos de las series 307 y 340, junto con coches de viajeros de las series 8.000 (verde oliva) y 10.000, que recientemente se han visto incrementados con vehículos de la serie 8.000 en colores "Estrella", una acertada adaptación del ferrobús FER-301 y una extraña versión del tractor 304. Para escala N también se eligió la serie 307 junto con la eléctrica 276.
En su exclusiva dedicación a la escala N, Arnold es el único fabricante alemán que dedica su atención a nuestro mercado, y en los últimos años han visto la luz el ferrobús FER-30 1 y el automotor "Zaragoza", ambos con un excelente acabado, existiendo, además, unas alentadoras expectativas en cuanto a la aparición de nuevos modelos de esta marca.
En su actual situación, Lima vuelve a incluir modelos españoles en su catálogo, con las locomotoras 318 y 276 en decoración amarillo-gris, coches 12.000 "Estrella" y la anunciada versión del "Platanito "para el presente año.
Hasta ahora, en todos los casos se ha tratado exclusivamente de cambios en la decoración de los modelos, sin que se haya realizado ninguna modificación significativa en los moldes, dado que, el alto coste de estas operaciones, difícilmente justificaba el número de unidades que, presumiblemente, podía absorber el mercado español.
Dos versiones
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Este recorrido por los modelos de material RENFE no producidos en nuestro país, puede servir para valorar en su justa medida el meritorio esfuerzo de Jouef en la presentación del AVE en escala HO. Como ya se anunció en Vía Libre, en este momento está disponible una composición formada por dos cabezas tractoras, con motorización en una sola de ellas, y los dos coches extremos correspondientes a primera clase club y turista-furgón. Existen dos versiones: Una de ellas se presenta en forma de caja de iniciación, con transformador y vías, que podríamos denominar como dedicada al gran público; y la otra cuenta con un acabado más detallado y está pensada para cumplir las exigencias de los coleccionistas o los aficionados mas rigurosos, no incluyendo la caja de presentación, nada más que el material rodante.
El espectacular protagonismo del AVE en la red ferroviaria española, lo convertía en una pieza deseada por un buen número de aficionados pero, acostumbrados a las adaptaciones, las expectativas hacían pensar que, de producirse una versión del tren de alta velocidad, se realizaría a partir de modelos, ya existentes en el mercado, del TGV Atlántico, ya que la iniciativa de Ibertrén, para escala N, no conseguía viabilidad por el momento. Por otra parte, el TG V francés es el origen real del AVE y de hecho, los coches intermedios, a excepción del de cafetería, son idénticos en ambos trenes. Las diferencias externas se centran en las cabezas tractoras y los coches extremos, pero no se trata de variaciones excesivamente espectaculares, por lo que el aficionado español, en general, habría tenido que aceptar, aunque resignado, esta versión imprecisa del AVE. Pero esta aceptación no significa falta de rigor en los aficionados, sino la carencia de posibilidad de elección: "O esto o nada". Sin duda, el purista se resistiría a pasar por el aro, pero en algunos hubiera pesado más el deseo de ver circular el AVE en su maqueta que otras consideraciones más rigurosas. Por todo esto, el gesto de Jouef resulta gratificante y demuestra un gran respeto por el aficionado al material español.
Ante este hecho, nos proponemos seguidamente enumerar los puntos de discrepancia entre las versiones, en escala HO, del TGV Atlántico de la SNCF y el tren AVE de RENFE, mediante un análisis comparativo entre ambos modelos, lo que servirá para recalcar cuales han sido los puntos de actuación de Jouef.
La primera y más famosa diferencia reside en el "morro" de las cabezas tractoras. En el AVE, éste es más redondeado frente a los ángulos más vivos del diseño del TGV, lo que origina que el faldón inferior sea más estrecho. Los faros, al estar integrados en la carrocería, también adoptan un perfil más curvo, así como las puertas de los registros laterales. La rejilla, situada entre ambos faros, es estriada en el TGV, mientras que en el AVE cuenta con orificios. El frontal de la cabina cuenta con ventanillas más estrechas, no existiendo ventanas laterales.
Nuevos moldes
Jouef ha reconstruido totalmente esta zona, incluyendo hasta el mas mínimo detalle, mediante un nuevo molde con las dimensiones precisas. La pieza correspondiente a las ventanillas de la cabina también ha sido remodelada, así como la zona frontal del techo, con curvas más suaves que en el tren francés.
Los laterales también han sufrido modificaciones, ya que en el A VE las rejillas de ventilación comienzan inmediatamente a continuación de las puertas de acceso, mientras que en el TGV existen varios paneles ciegos.
Los dos coches extremos, que acompañan a las cabezas tractoras, no se han librado de las modificaciones que suponen la distinta distribución que RENFE ha determinado para el tren español. Así pues, los remolques A VE cuentan con distinta distribución y tamaño de las ventanillas y puertas, debido a la inclusión de la sala de reuniones en el coche- club y la zona de furgón del vehículo de clase turista. Los colores aplicados al modelo son adecuados en su tonalidad y textura, con un acabado satinado que le confiere un aspecto realista. Desde una perspectiva alejada, parece que el A VE cuenta con pocas inscripciones en su carrocería, a excepción de los grandes logotipos y las coloreadas bandas en donde figuran los indicadores de clase. Desde más cerca, se puede comprobar que sí existen numerosas rotulaciones, pero de pequeño tamaño. Pese a ello y para satisfacción de los más rigurosos, Jouef tampoco ha escatimado detalles en este aspecto, y ha incluido en su modelo todas las inscripciones que figuran en el modelo real, manteniendo el tipo de letra, color y tamaño por lo que, en su mayor parte, solo son legibles con ayuda de una lupa.
Oferta
Como ya conocen nuestros lectores, Jouef tiene previsto ampliar su oferta para completar toda la rama. Se nos ha informado que ya se está desarrollando el coche cafetería, que sería la última actuación en cuanto a modificaciones en moldes. Una vez salvada esta etapa, el resto de la composición solo con- llevaría el cambio de la decoración.
Estamos convencidos de que la mayoría de los aficionados españoles al modelismo ferroviario agradecen esta iniciativa de Jouef, haciendo prevalecer el rigor sobre otros condicionamientos y poniendo de manifiesto el respeto de una marca por sus clientes.
Desde aquí nuestro reconocimiento a esta firma, y también a su distribuidor Jouef Ibérica, pues nos consta el esfuerzo e ilusión que han puesto en juego para lograr que la precisión del AVE sea trasladable también al modelo en escala 1 :87.
Si finalmente, como deseamos, el lanzamiento de este modelo constituye un éxito comercial, podría servir como reflexión para otros fabricantes, a la hora de plantearse las posibilidades del mercado español.