Metro de Madrid ha llevado a cabo actuaciones para mejorar su Centro de Procesamiento de Datos (CPD) Global que lo han convertido en todo un ejemplo de seguridad, fiabilidad y capacidad tecnológica, gracias a un sistema de comunicaciones diseñado con las máximas garantías para una infraestructura crítica, desde la que se gestionan las operaciones, el mantenimiento a distancia y toda la información de la compañía.
(02/06/2026)
Para ello, Metro de Madrid ha realizado dos proyectos diferentes, ambos incluidos en el Componente 1 “Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos”. Inversión 1 " Zonas de bajas emisiones y transformación digital y sostenible del transporte urbano y metropolitano” del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, financiado por la Unión Europea-Next Generation. Para garantizar el funcionamiento continuo de los sistemas que permiten operar la red, un proyecto se ha centrado en la unión de comunicaciones entre el centro y la toda la red de Metro y otro en las comunicaciones en el interior de la infraestructura.
La primera de las actuaciones ha contado con una inversión de 1.052.252 euros. Los trabajos han requerido la ejecución de distintas actuaciones en superficie, como obras de canalización, adaptaciones del terreno y reposiciones, necesarias para asegurar el correcto tendido de las nuevas infraestructuras de comunicaciones.
Para ello, se ha diseñado una conectividad robusta mediante fibra óptica con recorridos redundantes, utilizando tanto los propios túneles de Metro —en concreto las líneas 7 y 5— como nuevas canalizaciones que enlazan las infraestructuras existentes en las líneas 5 y 8.
Además, se ha dotado al edificio del CPD de la electrónica necesaria para integrarlo en la Red Integrada Multiservicio (RIM) de Metro de Madrid, que funciona como la “autopista digital” del suburbano, ya que conecta estaciones, túneles, trenes y centros de control, y permite gestionar de forma segura servicios como la información al viajero, la videovigilancia, las comunicaciones internas o el Wi-Fi.
El nuevo CPD permite concentrar en un único complejo todas las infraestructuras tecnológicas de la compañía, que hasta ahora estaban distribuidas en cinco centros diferentes, lo que facilita la gestión, mejora la eficiencia y permite actuar con mayor rapidez ante cualquier incidencia.

Obras previas
Para poder llevar a cabo la implantación de los sistemas de comunicaciones críticas dentro del CPD, Metro de Madrid también ha contado con una inversión de casi 2,9 millones de euros, financiados con fondos europeos del Plan de Recuperación Next Generation EU.
Este proyecto ha incluido la instalación de 84 armarios de comunicaciones, además de todos los sistemas necesarios para mantener los equipos refrigerados correctamente mediante pasillos de aire frío. Sobre esta base, se ha montado toda la red interna del CPD y se ha trasladado el equipamiento necesario para que todo funcione desde el nuevo centro.
También se ha realizado todo el cableado, tanto de cobre como de fibra óptica, para conectar los equipos entre sí y con los sistemas de comunicaciones y almacenamiento. Todo el diseño se ha hecho con sistemas duplicados, para evitar que un único fallo pueda afectar al servicio.
Traslado de servicios
El primer servicio trasladado al nuevo CPD ha sido el COMMIT, el centro que se encarga de vigilar y resolver incidencias en los sistemas de comunicación, informática, energía, señalización y equipos electromecánicos de las 303 estaciones. Esto incluye ascensores, escaleras mecánicas, cámaras de seguridad, máquinas de billetes, paneles informativos, iluminación y muchos otros elementos esenciales.
Poco a poco se han ido trasladando más sistemas tecnológicos relacionados con la explotación y el ferrocarril, y está previsto incorporar nuevas plataformas dentro del programa de transformación digital Estación 4.0.
El CPD está preparado para cubrir las necesidades de Metro de Madrid durante los próximos veinte años. Además, ya ha permitido reducir costes de mantenimiento, acelerar la puesta en marcha de nuevos servicios y mejorar la rapidez de respuesta ante incidencias.