Si el Limón Express fue el primer tren turístico puesto en marcha en nuestro país hace ahora más de 35 años, en la actualidad varias son las operadoras de transporte ferroviario que disponen entre su oferta de este tipo de productos. Hay que distinguir entre el viajero habitual, usuario del tren como medio de transporte por motivos de trabajo, estudio o desplazamiento en sí y donde el viajero considera el viaje como eje central del ocio y disfrute de una o varias jornadas a bordo.
(06/01/2008)
Vía estrecha en la cornisa cantábrica
Quizá la empresa que ofrece una mayor oferta turística de trenes sean los Ferrocarriles de Vía Estrecha, Feve. Seguramente el producto más conocido de estas características sea el Transcantábrico pero el operador de vía métrica por excelencia también ofrece otra serie de trenes turísticos a sus clientes. El buque insignia de estos productos con más de veinte años de puesta en explotación, el ya citado Transcantábrico, son en realidad dos composiciones. Una sale de León con destino a Santiago de Compostela, mientras en sentido inverso el otro parte de esta última ciudad para terminar el viaje en León. No obstante, el recorrido es sinuoso ya que el primero de ellos sale en dirección Este hacia Bilbao para dirigirse posteriormente a Santander y Gijón por la costa cantábrica culminando su viaje en Santiago.
En total son ocho días a bordo de un tren de lujo que realiza multitud de escalas y que incluye una amplia oferta cultural con visitas a los lugares más turísticos del trayecto. Todo ello sin descuidar lo más mínimo la restauración, tanto a bordo en uno de los cuatro coches salón de que dispone la composición del Transcantábrico, como en los restaurantes seleccionados previamente por el operador.
En cada suite, los clientes disponen de un equipamiento completo; cama de matrimonio, maletero, minibar, caja fuerte, armario ropero, escritorio y teléfono con línea exterior. Además, un baño privado con hidrosauna, turbomasaje y baño de vapor completa el equipamiento privado de los compartimentos del tren. El hilo musical, la calefacción y el aire acondicionado son elementos incorporados en cada suite del Transcantábrico.
Respecto a las zona comunes, destacar uno de los cuatro coches salón decorado como un pub y sala de fiestas, otro como un bar con música de ambiente, mientras que los dos restantes están adaptados como una biblioteca sobre raíles y juegos de mesa para compartir entre los viajeros. En éstos no faltan la televisión, la videoteca y la prensa diaria y semanal tanto nacional como internacional.
Feve pone a disposición de sus clientes otra serie de trenes turísticos en las líneas de Asturias, Cantabria y País Vasco. Respecto a la oferta en Asturias, Feve dispone del Tren de la Biosfera y del Tren del Bajo Nalón. Ambas composiciones llevan el mismo material; una locomotora de la serie 1900 dual diésel-eléctrica, un coche salón ZZ construido para el Ferrocarril Vasco – Navarro en 1929 con la cafetería y otro coche de la serie BB, el 5309 rehabilitado, para acoger a los viajeros. En cuanto al Tren de la Biosfera, desde la temporada estival todos los sábados como tren grafiado y para grupos si es concertado previamente como chárter, sale de Gijón a primera hora de la mañana y en El Berrón acceden al mismo los viajeros procedentes de Oviedo. La primera parada es en San Vicente donde se realiza una visita al Museo de la Minería y la Industria. Posteriormente, se viaja en autobús hasta el Parque Nacional de Redes, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y Reserva Natural de la Biosfera. Tras visitar la colegiata de Tanes del siglo XII y la cueva de Deboyu se dirige a los viajeros al centro de interpretación del citado parque para regresar a Gijón y a Oviedo por la noche.
El otro tren turístico de Feve en Asturias es el del Bajo Nalón. Siendo la misma composición que el de la Biosfera, sale los domingos de Oviedo para dirigirse a la localidad de Trubia donde se visita la Senda del Oso, ruta creada sobre el trazado del antiguo ferrocarril minero y hoy reserva de los osos pardos de la cordillera cantábrica. De nuevo a bordo del Bajo Nalón, los viajeros se apean en San Román de Candamo para conocer el centro de interpretación de la cueva prehistórica ubicada en esa localidad. Posteriormente, la composición se dirige a Pravia para que los viajeros visiten el puerto carbonero de San Esteban de Pravia y un paseo en barco a San Juan de La Arena. El Tren del Bajo Nalón regresa a la capital del Principado a las 20.50 h.
En Cantabria, dentro de la oferta de trenes turísticos Feve dispone del Tren del Soplao y del Tren de la Leyenda. El material empleado para las dos composiciones es el mismo, es decir, tres coches de la serie BB completamente reformados, uno de ellos dotado con un salón en madera noble y todos con aire acondicionado. El Tren del Soplao inicia su recorrido los sábados en la estación de Santander y se dirige a la de Pesúes. Desde allí, un autocar traslada a los viajeros a la cueva del Soplao donde se adentra en la misma a bordo de un tren minero para conocer las distintas galerías, algunas con espectaculares helictitas y estalagmitas. Por la tarde se visita la antigua ferrería de Cades y desde la localidad de Unquera se retorna a Santander.
El otro producto turístico que Feve ofrece a sus clientes en Cantabria es el Tren de la Leyenda. Todos los domingos y con el mismo material que el del Soplao, sale también de la estación de Santander. La primera escala es en la localidad de Solares donde los viajeros acceden a un autocar que les traslada a la finca del marqués de Valdecilla y al balneario de Solares. Posteriormente, los viajeros visitan el Museo de la Real Fábrica de Artillería en La Cavada y después, ya en Liérganes, el Ecomuseo Fluvial de la Montaña Cantábrica.
En el País Vasco, Feve pone en marcha dos trenes turísticos en la temporada estival. Por un lado, el Tren de la Naturaleza y por otro, el de la Historia. Un coche salón ZZ1 de 1929 fabricado por Carde & Escoriaza y un coche BB de 1965 de Babcock & Wilcox, componen el material que realiza estos trenes. El Tren de la Naturaleza parte todos los sábados de la bilbaína estación de La Concordia y se dirige a la estación de Carranza donde los viajeros suben a un autocar en dirección a las Cuevas de Pozalagua y posteriormente al parque de fauna silvestre El Carpín.
El otro de los trenes de estas características que Feve ofrece en el País Vasco es el Tren de la Historia. Con el mismo material que el de la Naturaleza, sale los domingos también de La Concordia para dirigirse a la estación de Traslaviña. Una vez allí, un autocar traslada a los viajeros al Castillo de la Torre de Eloizaga donde se visita la mayor colección de vehículos Roll Royce del mundo. Posteriormente, se visita el Museo Textil de la Boina La Encartada y después, los viajeros degustan la tradicional olla o puchero ferroviario. El viaje finaliza con la visita al Museo de la Villa de Balmaseda antes de regresar a Bilbao.
Tren de la Fresa
Organizado por el Museo del Ferrocarril, la Dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional, desde hace más de veinte años se pone en marcha el Tren de la Fresa. Todos los fines de semana entre los meses de abril y junio sale de la estación de Puerta de Atocha con destino al Real Sitio de Aranjuez.
El tren circula por el inicio de la segunda línea inaugurada en la España peninsular e impulsada por el marqués de Salamanca a mediados del siglo XIX. Al llegar a destino, los viajeros del histórico tren suben a varios autobuses para visitar el Palacio Real, el Museo de Falúas así como otros lugares de interés turístico de la ciudad.
En cabeza de la composición normalmente va la Mikado de serie 141-F-2413 construida en 1959 por Euskalduna y con 175 toneladas de tara. Esta temporada se encuentra en proceso de restauración pero ha sido la máquina más empleada en este servicio turístico. Seguidamente se sitúa un furgón J 400000 puesto que los coches de madera en servicio no pueden circular inmediatamente después de la máquina. A continuación, el Tren de la Fresa lleva cuatro coches tipo Costa de MZA, construidos en 1914 y renovados recientemente. En cola se sitúa otro furgón de las mismas características que el de cabeza y una locomotora, normalmente una 2100, para prestar socorro en caso de avería de la máquina titular.
Renfe
Actualmente, Renfe Operadora ofrece como productos turísticos el Tren Medieval a Sigüenza y el Tren de Cervantes a Alcalá de Henares. En ambos casos, el material empleado son unidades eléctricas de la serie 446 y 447, utilizadas en la explotación diaria del servicio de Cercanías de Madrid. El producto en sí es el servicio a bordo y los lugares a visitar en cada destino.
El primero de ellos sale todos los sábados desde el mes de marzo de la madrileña estación de Chamartín con destino a la ciudad del Doncel. Reciben a los viajeros una serie de actores ataviados con vestimenta medieval y a bordo se ofrecen dulces preparados, música medieval en directo así como la actuación de princesas y trovadores. Al llegar a Sigüenza comienza una visita guiada al Castillo, la Universidad y la Plaza Mayor, donde se ofrece un espectáculo de animación preparado expresamente para los viajeros de este tren-máquina del tiempo.
El otro de los trenes turísticos que ofrece Renfe es el Tren de Cervantes. Como en el caso del Tren Medieval, éste sale también los sábados además de los días festivos. La acogida a los viajeros tiene lugar en la estación de Atocha Cercanías. A pie de andén les reciben una serie de actores con indumentaria del Siglo de Oro y a bordo del tren se encuentran las azafatas del mismo con trajes típicos. El tren cervantino se dirige a la ciudad de Alcalá de Henares, cuna del autor de El Quijote, sin paradas intermedias. A lo largo del viaje, apenas treinta minutos, las azafatas reparten dulces típicos alcalaínos y pequeñas representaciones teatrales a cargo de los actores y actrices que componen el elenco “ferro-cervantino”. Al llegar a Alcalá se forman distintos grupos de viajeros que acompañados cada uno por un guía especializado visitan la Universidad, el Museo Casa Natal de Cervantes, el Hospital Antezana y el Monasterio de San Bernardo. Renfe ofrece además a los clientes de este tren descuentos en restaurantes concertados de la ciudad. De regreso a Madrid, las azafatas reparten productos típicos y los viajeros participan en el sorteo de otro viaje de las mismas características.
FGC
Los ferrocarriles autonómicos también se suman a la oferta turística de trenes dentro de su ámbito territorial. Los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña ponen en marcha el Tren del Ciment y el tren entre Martorell y Monistrol de Montserrat.
Reabierto hace apenas dos temporadas tras más de cuarenta años clausurado, el Tren del Ciment realiza un recorrido por el Alto Llobregat entre las localidades de La Pobla de Lillet y Castellar de N’Hug. Un pequeño recorrido de 3,5 km y con dos paradas intermedias, La Pobla Centre y Jardins Artigas, emplea en total de veinte minutos de marcha. En la estación de La Pobla de Lillet se visita la exposición de vehículos de transporte y en la tercera parada los jardines Artigas, diseñados por el célebre arquitecto Antonio Gaudí. Finalmente, en Castellar de N’Hug se visita el Museo del Ciment.
A la cabeza de este tren se sitúa una locomotora Cshöma, de origen alemán tirando de dos vagones plataforma de la misma casa con capacidad para veinticinco personas cada uno.
El otro tren turístico puesto en circulación por FGC es el traccionado con vapor de Martorell a Monistrol de Montserrat. En origen, la estación de Martorell – Enllaç, se pueden visitar dos exposiciones. La primera, “FGC, un siglo y medio de historia”, muestra la evolución del ferrocarril en Cataluña y “Espacio del vapor”, que ofrece una panorámica fotográfica de las máquinas más veteranas que prestaron servicio ferroviario en la comunidad autónoma. Una locomotora, un coche salón y cuatro coches de madera restaurados forman la composición del tren. Respecto a la locomotora, la 209 “Monistrol”, fue construida en Bélgica en 1948 y tiene una potencia de 900 Cv. Situado en cola de la composición, el coche salón es el C-5, construido en 1893 y que prestó servicio en la línea de Igualada a Martorell de la Compañía del Ferrocarril Central Catalán. Entre los coches que forman la composición se encuentra el C.31, de tercera clase, cuatro ejes y dos bogies, puesto en servicio en 1925 y con una tara de 16,6 tn. Otro de ellos es el C.36, de 1893 como el coche salón ya citado y con 13 tn de peso. El coche C.103, es otro de ellos y dispone de las mismas características que el C.31. El vehículo restante es el coche C.117. Como el C.103 y el C.31 es de tercera clase, cuatro ejes y dos bogies y fue construido en 1923 en Bélgica por la empresa Ragueno. El C.31, el C.103 y el C.117 forman parte de los 42 coches que la Compañía General de Ferrocarriles Catalanes adquirió entre 1920 y 1925 para renovar su parque de material.
Al llegar a destino, Monistrol de Montserrat, los viajeros asisten al cambio de sentido de la máquina y a la carga de agua de la misma.
FGV
El tren turístico explotado por el operador ferroviario valenciano es el Limón Express en la línea Alicante – Denia. Siendo el pionero en trenes turísticos en España, inició su circulación de 1971. Hasta 1987, el material empleado estaba compuesto por doce coches de madera amarillos, de ahí el nombre asignado, con plataforma de balconcillos y que fueron construidos en los años 30 del pasado siglo. A cabeza de la composición se situaban tres locomotoras diésel Batignolles, pintadas también en amarillo. Cuando en 1987 se crea FGV, se remodela el material reforzando los coches con chapa metálica, dotándolos de freno neumático y pintándolos en verde los de viajeros y en color marrón los coches salón. En total, el Limón Express está compuesto por diez coches de viajeros construidos entre 1920 y 1929 y con las series CC-101 a CC-110 y con 44 plazas cada uno, mientras que los dos coches salón, ZZ-201 y ZZ-202 ofrecen un total de 14 asientos.
El recorrido, de 40 km, se inicia en la estación de Benidorm y finaliza en Gata de Gorgos, con salida de martes a sábado. Durante el trayecto, los viajeros admiran los llanos de Benidorm y Altea, los acantilados sobre el mar en la Sierra de Bernia y en el Barranco del Mascarat y el Peñón de Ifac.
Debido a los trabajos para modernizar la infraestructura en la línea Alicante – Denia de FGV, el Limón Express ha dejado de circular temporalmente, aprovechando la ocasión para rehabilitar los bogies de los coches y se prevé que vuelva a ofrecer servicio en la temporada 2008 – 2009.
EuskoTren
El Museo Vasco del Ferrocarril, perteneciente a EuskoTren y ubicado en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, pone en marcha desde 1998 el tren de vapor del valle del Urola. Todos los fines de semana entre los meses de abril y noviembre, sale desde la sede del museo para dirigirse a la localidad de Lasao, a 5 km de distancia, en la línea del desaparecido Ferrocarril del Urola entre Zumarraga y Zumaya.
A cabeza de este tren se sitúa la locomotora Aurrera, tipo 1-3-0-T construida por la británica Nasmyth & Wilson en 1898 para la Compañía del Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián. Se da la circunstancia que cuando dejó de prestar servicio a finales de los años cincuenta se utilizó para destilar agua en su caldera y con ésta recargar las baterías de las máquinas y automotores de los Ferrocarriles Vascongados. Por este motivo, fue apodada como “Alambique”.
El material remolcado del tren del Urola son los coches de madera numerados como C-2 y C-4, construidos en 1925 por CAF. Hasta 1986, fecha en que se cerró el Urola, prestaron servicio regular de viajeros. Entre 1990 y 1997 se utilizaron en la composición de un tren turístico ofrecido por EuskoTren entre Bilbao y Bermeo.
Ocasionalmente y por necesidades del servicio, el museo sustituye la Aurrrera por la Zugastiteta, de 1888; la Portugal, de 1913 o la Euzkadi, construida por Krauss en 1920. Los coches A-1 y A-5, de 1925; el C-5, de 1915 y también el TC-52, todos ellos construidos por CAF, son empleados a veces en este tren turístico.
Sóller
En la España insular también circulan trenes turísticos. Es el caso del Ferrocarril de Sóller, singular debido a que circula ininterrumpidamente desde 1912 entre Palma de Mallorca y Sóller. Con un ancho de vía de 914 mm, yarda inglesa, realiza siete servicios diarios por sentido cubriendo los 27,3 km de recorrido en una hora. Los viajeros pueden continuar su viaje desde la estación de Sóller a bordo de un tranvía tipo jardinera hasta el Puerto, a 5 km de distancia.
Un total de cuatro automotores componen el parque móvil para realizar este servicio. Se trata de la serie AAB FHV numerados del 1 al 4 y construidos en 1929 por Carde y Escoriaza. Dotados de freno eléctrico y de vacío tienen una tara de 32 tm. Ofrecen un total de doce plazas en primera clase y 24 en segunda.
Arganda
En la madrileña localidad de Arganda del Rey, circula otro tren turístico por el mismo trazado que lo hacía el Ferrocarril del Tajuña desde 1888. Todos los domingos se pone en marcha entre el barrio argandeño de La Poveda y la laguna El Campillo, a casi 4 km de distancia. A cabeza de esta composición se sitúa la locomotora “Arganda” (ver VÍA LIBRE núm. 507). De tipo Henschel, fue construida en Alemania en 1925 y dispone de tres ejes acoplados y un motor de 60 hp. Un vagón adaptado para viajeros del Ferrocarril Ponferrada – Villablino y un coche de 3ª clase de 1916 completan este pequeño tren turístico.
Río Tinto
Otro de los trenes ofrecidos a los viajeros que demandan este tipo de servicios es el onubense Ferrocarril de Río Tinto. Se da la circunstancia que la locomotora que remolca este tren es la más antigua que circula por nuestro país con tracción vapor. Se trata de una máquina, la número 14, construida en 1875, tipo 0-6-0-T y con una tara de 26 tn. El material remolcado en este tren turístico se compone de tres coches de clase J, construidos en 1914 en Beasain y que ofrecen un total de 64 plazas cada uno. Un total de 12 km de recorrido por el trazado de este antiguo ferrocarril minero protagonista de una recién estrenada película, “El corazón de la tierra”, que cuenta la dura historia de los trabajadores que llevaron a cabo su construcción.
En definitiva, los trenes turísticos responden a una demanda de esos viajeros que entienden el viaje como un momento de ocio y que además se complementan con visitas a los lugares de interés en cada uno de los destinos. Una buena opción para los amantes del ferrocarril, entusiastas incondicionales de este medio de transporte.