Además de los modelos de Electrotren, fabricantes como Märklin, Lima o Liliput también se han inspirado en el parque de Transfesa de este tipo de vagones. Cartulina y madera son los elementos necesarios para montar en esta ocasión una versión de los años cincuenta.
(02/12/2007)
Desde el punto de vista del modelismo en escala H0, este tipo de vagones también ha dado lugar a una "familia" de piezas que, en algunas ocasiones, han despertado el interés de algunos coleccionistas de series determinadas.
La mayor parte de las reproducciones que se han comercializado corresponden a vagones de Transfesa que llevaban una decoración en color blanco con banda longitudinal roja y dos círculos en ese mismo color que circundaban el nombre de la empresa propietaria del vagón. Con el paso del tiempo, este esquema ha sufrido diversas modificaciones, consistentes fundamentalmente en cambios del anagrama, aunque conservando el inconfundible aspecto de estos vagones. En algunas ocasiones, el color blanco de base ha dado paso al azul lo que, como se verá más adelante, también ha sido recogido por los fabricantes de modelos.
Precisamente es un vagón frigorífico de Transfesa la única referencia que marcas como Pocher o Märklin han dedicado a un vehículo perteneciente a una empresa española. En el caso de Märklin, aparece la primera versión en color blanco hacia el año 1965, con la referencia 4640. Algunos años después y, sin que se produzca cambio de referencia en el catálogo, se adopta el color de fondo azul.
Otro fabricante austríaco, en este caso Liliput, también cuenta entre sus modelos con una reproducción de un vagón frigorífico de Transfesa, matriculado en la DB, sin ninguna inscripción relativa a su posible circulación por España.
Actualmente, la marca italiana Lima cuenta con varias referencias dedicadas a vehículos ferroviarios españoles pero, anteriormente, cuando esta oferta era muy escasa, ya existía un modelo de esta marca de un vagón frigorífico de Transfesa, matriculado en España y con la clásica decoración en color blanco con la banda y dos círculos rojos, con inscripciones en español y matrícula 520106.
Dentro de los fabricantes españoles de este tipo de vagones, hay que mencionar casos como los de Payá, que con criterios poco rigurosos, ofrecía un vagón cerrado de bogies construido en chapa con la decoración inspirada en el esquema de Transfesa. Otra marca que no llegó a ser muy conocida, dada su efímera existencia, fue MYC, que también incluía en su catálogo uno de estos vagones. La marca Garvi, surgida en los años sesenta, disponía de un reducido catálogo con tres modelos básicos, todos ellos de excelente calidad. Uno de ellos era un vagón isotermo de la empresa Vagones Frigoríficos, S.A., construido con caja y bastidor de plástico inyectado, con una decoración en color marrón oscuro. El vehículo reproducido corresponde a la matriculación PNN-17074 y simula la clásica caja de tablas de madera. Sobre estos mismos moldes también se realizó una decoración de un vagón de Transfesa, en este caso con la matriculación 520030.
Como pasa siempre que se habla de vagones de mercancías españoles, la oferta más numerosa y rigurosa se debe a Electrotren, que realiza su primera reproducción de un vagón frigorífico de Transfesa en los años sesenta, con la referencia 1305, pocos años después de iniciarse la fabricación con plástico inyectado sustituyendo a los primitivos vagones de chapa. Es precisamente con este modelo, junto con un "Naranjero" de esta misma empresa de transportes ferroviarios, con los que se inicia la relación entre Electrotren y Transfesa que ha propiciado la fabricación de numerosos tipos de vagones. Esta pieza ha dado lugar a posteriores versiones de decoración, algunas de ellas adaptadas a los cambios que la empresa propietaria efectuaba sobre su material y, en otras ocasiones, inspiradas en otras marcas comerciales que, en la realidad, nunca llegaron a tener vagones privados, como es el caso de las decoraciones de "Pescados Congelados, S.A." (ref. 1312) y "Yoplait" (ref. 1313), ambas retiradas de catálogo.
La evolución de estos vagones se refleja con una nueva referencia de Electrotren que reproduce una versión más moderna, con una longitud sensiblemente mayor y que ha adoptado diferentes decoraciones desde la inicial, en color blanco con un circulo rojo (ref. 1473), con el nuevo logotipo de Transfesa (ref. 1474) e idéntico esquema pero con color base azul (ref. 1472).
Aunque la procedencia más numerosa de este tipo de vagones se debe a Transfesa, también ha existido otra empresa de transportes ferroviarios con vehículos matriculados en administraciones europeas, pero que circulaban por las vías de la Península Ibérica, al estar dotados de sistema de cambio de ejes en la frontera. Se trata de la compañía Interfrigo, propietaria de un numeroso parque de vagones frigoríficos y de los que también existe una nutrida representación en miniatura, con ejemplares de la mayoría de las principales marcas comerciales como Rivarossi, Lima, Piko, Roco, Märklin, etc., entre las que también se encuentra Electrotren que, entre sus novedades para 2001 ha incluido dos versiones de la compañía Interfrigo, con matriculación de los ferrocarriles italianos (refs. 1477 y 1478).
El sector artesano también cuenta con algún "isotermo" como es el caso de dos versiones de un antiguo vagón de ENAGOS, fabricado por Miniaturas Lacalle en latón fotograbado y presentado en forma de "kit" de montaje y como modelo acabado.
Quizás, el origen más antiguo en reproducciones de vagones frigoríficos españoles en escala H0 data de los años cincuenta (alrededor de 1957) y corresponde a una marca francesa poco conocida en España, llamada JL, que tenía la peculiaridad de realizar unos "kit" de montaje utilizando materiales tan poco usuales en modelismo ferroviario como la madera y la cartulina, con la denominación genérica de "series prefabricadas de vagones cubiertos monobloques". La distribución de estos modelos en España no solía ser a través de los comercios habituales, si no que era más frecuente el pedido por correo, aunque la mayor dificultad consistía en llegar a conocer la existencia de estas piezas, lo que solo era posible por medio de las revistas editadas en el extranjero, algo que tampoco estaba al alcance la mayoría.
Uno de estos raros ejemplares ha llegado a manos de VIA LIBRE en su estado original, es decir sin montar, gracias a la amabilidad de un lector. Dadas las especiales características de esta pieza y su indudable valor histórico, puede ser interesante describir los pormenores de este sistema y desarrollar sus fases de montaje. De esta forma, podrán conocerse las alternativas que se ofrecían a los modelistas hace más de 40 años y, quien sabe, si todavía pueden servir para ampliar las posibilidades de algún aficionado actual, pese a las numerosas innovaciones en materiales y herramientas que se han producido desde entonces.