Un grupo de expertos, 21 st Europe, con sede en Copenhague, capital de Dinamarca, ha presentado un ambicioso plan para implantar una red ferroviaria de alta velocidad en Europa que funcionaría como un sistema de metro. Esta idea estaría respaldada por las docenas de rutas ferroviarias inauguradas en los últimos años, que facilitan los viajes transfronterizos.
(26/03/2025)
Denominada Starline, dicha red, que estaría operativa para 2040, se propone reinventar la infraestructura ferroviaria "fragmentada, desigual y a menudo lenta" del continente, e introducir conexiones ultrarrápidas que compitan con el transporte aéreo.
Ya está en marcha la Red Transeuropea de Transporte, una iniciativa de la Unión Europea que pretende unificar la infraestructura en todo el continente. Sin embargo, 21st Europe afirma que carece de ‘"ambición y diseño", no solo en la experiencia del pasajero, "donde la complejidad de los billetes, el servicio inconsistente y las estaciones obsoletas hacen que el ferrocarril esté fragmentado", sino también en la "oportunidad perdida de convertir el ferrocarril en un rasgo distintivo de la propia Europa".
El grupo considera que un diseño unificado es clave para una red transfronteriza. “Las estaciones parecen desconectadas, el diseño de los trenes varía enormemente y el viaje en sí rara vez se considera parte de la experiencia”, afirma sobre el sistema actual.
“Otros medios de transporte, desde los trenes bala japoneses hasta los aeropuertos escandinavos, han demostrado que la movilidad puede ser a la vez funcional y emblemática”.
Helsinki y Berlín en cinco horas
La red Starline propuesta por 21 st Europea, con una longitud de 22.000 kilómetros, conectaría 39 destinos en países europeos, con líneas que también llegan al Reino Unido, Turquía y Ucrania.
Se calcula que el nuevo sistema sería un 30 por ciento más rápido que los viajes por carretera y ferrocarril actuales, con trenes que operan a 300-400 kilómetros/hora.
Esto significa que los pasajeros podrían viajar de Helsinki a Berlín en poco más de cinco horas, en lugar del viaje de un día completo que requiere actualmente.
"La conexión de Kiev a Berlín, históricamente un viaje nocturno, se convierte en una conexión predecible y fluida", afirma el grupo de expertos. "La de Milán a Múnich, una ruta lenta y sinuosa hoy en día, se transforma en un enlace de alta frecuencia entre los principales centros económicos".
Los trenes Starline lucirán una decoración azul intenso fácilmente reconocible. Los coches no estarán divididos por clases, sino por espacios para diferentes necesidades, como zonas tranquilas para trabajar y secciones para familias.
Los trenes llegarán a nuevas estaciones construidas a las afueras de las principales ciudades, con conexiones a los sistemas de transporte urbano existentes. 21st Europe visualiza estas estaciones como centros culturales, que contarán con restaurantes, tiendas y zonas de espera bien diseñadas, además de salas de conciertos, museos, recintos deportivos y espacios para eventos.
“La mejor oportunidad de Europa para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas de 2050”, afirma el grupo.
21st Europe también considera a Starline un proyecto medioambiental. El transporte es uno de los mayores retos climáticos de Europa. En 2022, el sector contribuyó con aproximadamente el 29 por cineto de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la Unión Euorpea, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.