Page 30 - VL595
P. 30
opolitanos
metr
En la ampliación
de la red se han
invertido 45,3
millones de euros.
dad ATP, energía y sistema de comunicaciones IP/MPLS. futuro en la línea 9 y dará servicio a la urbanización
del mismo nombre del término municipal de la co-
VNauleenvociaaplaeaVdelelaro marca de Camp de Turia y a otras cercanas.
Por otra parte, el pasado 3 de marzo FGV adju- El proyecto, que cuenta con un plazo de eje-
dicó la redacción del proyecto constructivo del nue- cución de tres meses, prevé la actuación en una par-
vo apeadero Valencia la Vella, que se integrará en el cela donde se pueda construir la parada y una zona
contigua de aparcamiento de vehículos privados.
Belén Guerrero
Una historia de ida y vuelta
El primer tren que recorrió el tramo de superficie que ahora recorren los convoyes de metro entre Manises y Ri-
barroja lo hizo en el año 1889. Entre ese año y el siguiente la Sociedad de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón
tendió el primer tramo, desde su estación término de Valencia-Cuarte hasta Liria, 28 km de vía única. Fue en
realidad su último tramo, nunca pasó de Liria, y a ese fracaso de proyecto se sumaron sus pobres resultados. A
pesar de todo, mantuvo su existencia autónoma hasta el año 1940. Ese año la Compañía del Norte asumió su
gestión y trasladó la cabecera de la línea a su monumental estación término. Pero solo un año más tarde se crea
Renfe y la línea se integra en el paquete de líneas del nuevo operador nacional.
La línea tenía esa modesta estación término en la calle Cuarte, pero siempre tuvo un conexión técnica
con las vías de Norte. Bajo la tutela de Renfe se fue manteniendo la situación de los servicios con cabecera en
Norte, pero la riada del Turia en 1957 cambió la cara de la ciudad. Sacó el Turia del centro urbano, operación que
se aprovechó para remodelar muchas infraestructuras, entre ellas la red ferroviaria. En lo que atañe a esta línea
se buscó una nueva ruta de entrada pegada al nuevo cauce del Turia, enlazando en la nueva estación de Vara
de Quart con la línea procedente de Utiel. Se cerraron los primeros cuatro kilómetros el 1 de octubre de 1969.
Este escenario se mantuvo inalterable hasta el 1 de enero de 1985. Esa fecha, bien conocida en nuestra
historia ferroviaria, cercenó los últimos 11 km del tramo, los que iban de Ribarroja a Liria, localidad que ya tenía
servicio ferroviario con el trenet. Se mantuvo el servicio der mercancías hasta Villarmarchante hasta 1992. Pero
en 2005 empezó la última gran transformación. Los 13 km de Quart hasta Ribarroja fueron cerrados para poder
inscribir bajo la caja de la vía el nuevo trazado del metro procedente del centro de Valencia. En 2007 se cerraron
otros 3 km desde Xirivella hasta Quart, quedando esta estación como término (por ahora) de la línea de ancho
ibérico. Para complicar más la cosa, en 2008 el tramo de acceso a Norte se cortó en la nueva estación de San
Isidro, que se convirtió en cabera de línea e intercambiador del metro. El motivo fue la llegada de la alta velo-
cidad que modificó los accesos a la ciudad desde el sur. En breve se inaugurará un nuevo enlace hasta Fuente
de San Luis, rompiendo el fondo de saco actual. Y por el extremo norte, la inauguración de estos días desde
Manises a Ribarroja se ha desarrollado casi íntegramente sobre el viejo tramo de un ferrocarril que quiso ir hasta
Aragón. M.J.
30 Vía Libre • abril • 2015

