Internacional:  Noticia de actualidad


Un Informe que analiza el desarrollo futuro de sistemas de transporte sostenible y accesible

El informe Perspectivas del Transporte 2017 del Foro Internacional de Transporte, ITF, ofrece un panorama de las tendencias recientes y a corto plazo para el sector del transporte en nivel global y presenta proyecciones a 2050 de la demanda de transporte de mercancías y pasajeros en todos los modos, y de las emisiones de  dióxido de carbono.


(13/02/2017) El informe  examina los efectos que los cambios políticos, económicos y tecnológicos ocurridos desde 2015, y el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, tiene sobe el futuro de la movilidad. Asimismo, analiza el desarrollo de sistemas de transporte sostenible y accesible.

El informe prevé que, a pesar de los avances tecnológicos previstos, las emisiones de dióxido de carbono generadas por el transporte podrían aumentar un 60 por ciento hasta 2050.

Sin otras medidas, las emisiones globales derivadas del transporte de mercancías podrían incrementarse un 160 por ciento, en un escenario en el que sobre la base de las proyecciones de la OCDE relativas al comercio, los volúmenes internacionales de carga se triplicarían, en gran medida por un mayor uso del transporte terrestre, en distancias cortas y en regiones que carecen de conexiones ferroviarias, como el sureste de Asia.

Mejorar las rutas y aprovechar mejor vehículos e instalaciones de almacenamiento permitiría alcanzar factores de carga más altos y menos viajes en vacío, hasta reducir hasta un tercio las emisiones de dióxido de carbono del tráfico rodado.

Aéreo

Las previsiones apuntan a un incremento del número de viajeros aéreos. Durante los próximos quince años, el tráfico aéreo de pasajeros podría crecer entre el 3 y el 6 por ciento anual, con porcentajes superiores, hasta el 10 por ciento en las rutas asiáticas.

Las emisiones de dióxido de carbono ligadas al transporte aéreo, podrían aumentar alrededor de 56 por ciento entre 2015 y 2030, incluso mejorando la eficiencia de los combustible.

La liberalización del transporte y el aumento de los vuelos intrarregionales de bajo coste propiciarán la expansión de los servicios y la caída de los precios, impulsando el crecimiento.

Asimismo se acortarán los tiempos de viaje y se hará más accesible el viaje, si bien prevalecerán fuertes discrepancias regionales en cuanto a accesibilidad por vía aérea, pero estas podrán resolverse al invertir en aeropuertos regionales y mejorar las conexiones de superficie entre los aeropuertos y las ciudades.

Urbano

El informe prevé que la movilidad urbana motorizada casi se duplique entre 2015 y 2050. Se habrá elevado un 41 por ciento en 2030 y un 94 en 2050. El parque de automóviles privados continuará aumentando con fuerza en las regiones en desarrollo y en las economías desarrolladas bajará ligeramente.

Con los incentivos al transporte público previstos en distintos escenarios políticos, los pasajeros‑kilómetro motorizados alcanzarían niveles similares, con una participación de  los autobuses y el transporte masivo de más del 50 por ciento de la demanda total.

Reducir las emisiones derivadas de la movilidad urbana exige más que mejores tecnologías. Serán precisas políticas orientadas al cambio de conducta, como impuestos a los combustibles, bajas tarifas de transporte o regulaciones de uso de suelo que limiten la expansión urbana.

Cumbre del Clima

El acuerdo de París sobre el Clima 2016 requerirá una amplia gama de políticas y medidas para mantener las emisiones generadas por el transporte en sus niveles de 2015. Será necesario evitar la demanda innecesaria de transporte, cambiar a opciones de transporte sostenibles y mejorar la eficiencia. También se necesitarán mecanismos basados en el mercado, como el plan de compensación para la aviación internacional decidido por la Organización de Aviación Civil

Así, podía limitarse el calentamiento global a dos grados por encima de los niveles preindustriales, de acuerdo con los escenarios de la Agencia Internacional de Energía, pero no se conseguirían los 1,5 grados a los que aspira el acuerdo de París.

Innovaciones como la movilidad eléctrica, los vehículos autónomos o la movilidad compartida podrían cambiar radicalmente las pautas de movilidad, sobre todo en las ciudades y contribuir a la reducción de la huella de dióxido de carbono del transporte.

En las mercancías, los camiones autónomos podrían dar ventajas competitivas a la carga terrestre y es necesario que se planifique teniendo en cuenta la innovación para evitar invertir en soluciones condenadas a la obsolescencia o  de uso intensivo del carbono.

Acceso a la biblioteca de la OCDE

 http://www.oecd-ilibrary.org/transport/itf-transport-outlook-2017_9789282108000-en